Actualidad • Primera Plana

La democracia avanza pero sus mecanismos de control continúan amenazados ¿a qué se debe?

9526559113
El 65% opina que, a pesar de sus problemas, la democracia sigue siendo preferible a cualquier otra forma de gobierno.

Fuente: Hoy Digital

El respaldo a la democracia aumenta en América Latina, aunque convive con una baja satisfacción hacia los gobiernos, una alta tolerancia a Ejecutivos sin contrapesos y un giro electoral hacia la derecha que aún no representa un cambio ideológico profundo.

Ángel Arellano, Joaquín Danza Esmoris/Latinoamérica21

El Barómetro de las Américas 2026 trae una noticia alentadora que, sin embargo, requiere prudencia: tras más de diez años de deterioro, el apoyo a la democracia volvió a crecer en América Latina. El 65% opina que, a pesar de sus problemas, la democracia sigue siendo preferible a cualquier otra forma de gobierno. Esto representa un aumento de seis puntos respecto a 2023 y el nivel más alto en más de una década. El crecimiento se observa en casi todos los países, grupos etarios y niveles educativos; no está concentrado en un sector específico. Además, el Barómetro de las Américas es una referencia fundamental para analizar esta tendencia positiva.

¿Estamos reconciliados con la democracia o no?

TRA Podcast Studios

Este repunte no implica una reconciliación definitiva con el sistema. Uruguay alcanza un 86% de apoyo, mientras que Perú apenas llega al 50%. Entre estos extremos, la región vuelve a valorar la democracia, pero lo hace evaluándola por resultados concretos. Quienes no han sido víctimas de sobornos policiales muestran diez puntos porcentuales más de apoyo democrático. Entre quienes no han sufrido inseguridad alimentaria, el apoyo es nueve puntos mayor. Asimismo, quienes han mejorado sus ingresos económicos presentan siete puntos más que aquellos cuyo ingreso disminuyó. Según el Barómetro de las Américas, la democracia recupera respaldo cuando las condiciones cotidianas dejan de empeorar.

El problema radica en que esta mejora material no ha generado un aumento proporcional en la confianza hacia los gobiernos. El informe no ofrece una medida única general sobre la "satisfacción con las instituciones", pero sí aporta indicadores específicos sobre cómo la ciudadanía percibe al Estado. La satisfacción con los servicios municipales subió desde cerca del 30% en 2018/19 hasta el 36% en 2026. Sin embargo, sigue siendo baja y desigual: alcanza un 52% en Nicaragua y un 50% en Honduras, pero solo un 16% en Bolivia y un 18% en Perú. Además, únicamente cuatro presidentes cuentan con aprobación mayoritaria, mientras que la solicitud de sobornos policiales se mantiene alrededor del 11% o 12% desde hace una década.

El hallazgo más preocupante

Apoyar la democracia no implica necesariamente respaldar sus contrapesos. Aunque el Barómetro de las Américas no mide directamente la aceptación de “disolver” al Legislativo o a la Corte Suprema, sí evalúa algo relacionado: la disposición a tolerar que el presidente ignore a los jueces y pase por encima del poder legislativo, manipule leyes, limite a la oposición o gobierne sin obstáculos. Esta precisión evita exagerar el dato, pero no disminuye su gravedad.

El respaldo general a la democracia no significa necesariamente aceptación plena de todas sus reglas liberales. Muchas personas prefieren la democracia pero admiten que el Ejecutivo debilite los controles institucionales. La excepción son las elecciones: quienes rechazan las normas electorales muestran solo un 42% de apoyo democrático; entre quienes las aceptan, este respaldo asciende al 72%. Esto indica que para buena parte de la población latinoamericana la democracia está vinculada principalmente con votar, más que con limitar el poder del ganador. En resumen, en la visión actual latinoamericana, la democracia comienza y termina en elegir al gobernante. Por ello, el Barómetro de las Américas es clave para comprender cómo se perciben los límites del sistema.

¿Qué significa hoy la democracia?

El nuevo índice sobre el apoyo al “mayoritarianismo iliberal” confirma esta tensión. Su promedio va desde 4,46/7 en El Salvador hasta 3,36/7 en Argentina. Más del 60% de los encuestados en El Salvador, República Dominicana, Honduras y Guatemala se ubica entre 4 y 7/7. En la mayoría de los demás países al menos la mitad se encuentra dentro de ese rango e incluso en Argentina y Uruguay supera el 35%. No es una postura marginal ni exclusiva de democracias en retroceso. Se trata de una concepción extendida según la cual ganar elecciones faculta al Ejecutivo para reducir controles, derechos y voces opositoras. De hecho, el Barómetro revela cómo este fenómeno impacta negativamente en la calidad democrática.

La paradoja se comprende mejor observando qué entienden por democracia los latinoamericanos. La aplicación de la ley es lo primero para el 30,3%, seguida por igualdad con un 25% y libertad con un 24,4%. La participación ciudadana alcanza un 10,5% y las elecciones solo un 9,7%. La demanda social apunta a orden, trato justo y derechos. El riesgo surge cuando un liderazgo plantea estos resultados como incompatibles con los límites institucionales y convierte la mayoría electoral en permiso para gobernar sin restricciones.

TRA VOD en Vivo

Sobre el Autor

TRA Noticias

TRA Noticias

info@teleradioamerica.com
Calle Leonor Feltz #33 Esquina Dolores Rodríguez Objio
809-539-8080

Agregar Comentario

Clic para comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

✕
TRA Digital

GRATIS
VER