Entretenimiento

José Mármol: descubriendo al hombre detrás del poeta y su obra

9527762059
José Antonio Mármol Peña, siempre amable, educado y vestido impecablemente, recibió con calma característica a los periodistas de LISTÍN DIARIO.

Fuente: Listin diario

El filósofo, escritor y Doctor Honoris Causa por la Universidad Apec creció en una familia que, aunque enfrentaba las carencias comunes en muchas comunidades de República Dominicana, estuvo siempre colmada por el amor inmenso y humilde que le brindaron sus padres.

José Antonio Mármol Peña, siempre amable, educado y vestido impecablemente, recibió con calma característica a los periodistas de LISTÍN DIARIO. Su alegría fue evidente cuando supo que las fotos estarían a cargo de Silverio Vidal.

La charla con el poeta, ensayista, escritor y filósofo —al que se dedicó recientemente la XXVIII Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026— inició sin rodeos. El objetivo principal fue descubrir su faceta humana, y sus respuestas dejaron claro que su creatividad se sostiene en la sensibilidad cultivada durante su infancia.

Aunque creció en un entorno marcado por las limitaciones típicas de muchas zonas dominicanas, siempre estuvo rodeado del afecto sincero de sus padres. “Teníamos todo cubierto, nunca nos faltó nada, pero no llevábamos una vida lujosa. Sin embargo, disfrutamos de esa ingenuidad afectiva que se convierte en amor”, recuerda con una suave nostalgia en la voz.

Su rostro se iluminaba al evocar las conversaciones con su recordado padre, José Dolores Mármol (Don Lolo): “Era un filósofo de la vida. Abordaba los temas con mucha precisión y autenticidad, aunque no fuese un hombre académico”. La admiración hacia su padre permanece intacta.

También asoma tristeza al rememorar la pérdida de su progenitor: “Él murió en un accidente cuando yo tenía 25 años. Fue muy duro porque justo comenzábamos a ser amigos”. Se refiere a que en la adultez habían desarrollado un vínculo basado en la mezcla perfecta del conocimiento intelectual y el trato cercano.

El recuerdo de su madre está lleno de ternura: “Ella era como un ‘surtidor de amor’. Acogía a personas desconocidas bajo el pretexto de ayudar. Recuerdo llegar a casa y encontrar a alguna muchacha extraña que decía que las monjas la habían dejado vivir con nosotros porque quedaba cerca de su escuela”. Esta escena se repitió incluso después de mudarse con ella a la capital.

Recuerda especialmente el caso de Ana, una joven que vivió con su madre para poder estudiar Medicina; ahora está casada con otro médico y reside en Alicante, España. “Cuando viene al país nos visita y compartimos como familia”. Su madre falleció a los 92 años; para él, Dios le prolongó la vida como recompensa por haberse llevado a su padre tan pronto.

Un modelo que perdura

Los valores que forjaron al hombre que es hoy han servido para educar a sus dos hijos “con el mismo librito”. Hablar sobre ellos y la unión familiar refleja cómo esa humildad se mantiene viva en sus descendientes, incluyendo sus cuatro nietos. Su esposa Soraya ha sido un apoyo fundamental en esta crianza positiva.

“Así como yo saludo a todos con respeto, mis hijos y nietos hacen lo mismo. A veces los veo llamarle ‘machuca’ al vigilante del edificio donde viven, y eso no tiene precio”. Cierra con una frase de Tolstói: “La humildad es la condición del genio”.

Momentos en los que pensó en rendirse

Reconoce que hubo ocasiones en las que pensó abandonar alguna obra, pero no es alguien que se rinda fácilmente: “No lo hago porque aprendí la importancia de la perseverancia, la disciplina y tener metas alcanzables. Con esos conceptos claros es difícil rendirse”. Su convicción se siente firme.

¿Ha querido dejar textos inconclusos? Ríe plenamente y responde: “Claro. A veces los ensayos se complican porque exigen investigación y verificación… Pero luego los retomo con calma y los termino; aunque sé que ninguna obra queda perfecta, siempre pienso que pude hacerla mejor”. Se exige tanto que considera lo publicado solo como lo posible, nunca el ideal absoluto.

Este hombre sabe aprovechar el tiempo y encuentra en las madrugadas su mejor aliada para crear. Una vez entrega un libro a la editorial, se despide definitivamente de él: “No lo vuelvo a releer; entiendo que ahí terminó”. Sonríe y enfatiza: “De verdad no lo vuelvo a mirar”.

“El mundo está patas arriba; hay que regresar a los inicios”

Cuanto más se conversa con José Mármol, más se aprende; no solo intelectualmente sino también sobre su profunda sensibilidad. Su discurso no proviene solo de sus títulos académicos —es licenciado en Filosofía por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)— ni de sus numerosos reconocimientos, sino también de una agudeza que impulsa su escritura desde el pensamiento crítico y la exploración del lenguaje.

TRA Podcast Studios

‘El ojo del arúspice’ fue su primera obra publicada (escrita en 1981 y editada en 1984). Desde entonces no ha dejado de escribir poesía y ensayo, géneros donde fusiona palabra y condición humana, ética y asombro. Para él, “la poesía es la más alta expresión posible de la belleza del lenguaje”, lo cual valida tanto en su obra como en su vida diaria.

Como poeta, ensayista y filósofo posee una voz lúcida para abordar temas delicados como problemas sociales o comunicación e incluso asuntos complejos como el vertiginoso avance de la inteligencia artificial (IA).

Al reflexionar sobre el periodismo actual siente tristeza al ver cómo algunos medios han abandonado su labor informativa para perseguir simplemente los ‘views’.

“Hay quienes mantienen su ética y estilo. Aún entienden que deben informar, no desinformar; construir, no destruir; defender la verdad y no propagar falsedades”. Para él el compromiso y responsabilidad son valores esenciales e innegociables en esta profesión.

“Preocupa ver cómo la comunicación se ha rendido al consumo. Más allá de comunicar hay un negocio basado en tendencias y seguidores. Parece más rentable sembrar odio y dañar reputaciones que fomentar amor”. Al hablar sobre esto se nota cuánto le afecta esa realidad.

Creatividad frente a inteligencia artificial

Mármol reconoce el impacto de la IA en el mundo contemporáneo: “No soy tecnófobo pero creo debemos cuidar nuestro pensamiento crítico. No podemos depender únicamente de lo artificial. Es una herramienta útil pero efímera como otras tecnologías”. Por ello insiste en preservar memoria y reflexión humanas esenciales.

Surge entonces una pregunta inevitable: ¿Cómo concentrarse para crear en un entorno tan fragmentado y alejado de lo esencial? Como buen filósofo ofrece una respuesta clara.

“Precisamente esas transformaciones sociales agudizan nuestra sensibilidad para expresar sentimientos mediante el lenguaje. La lengua es un arte social vivo”. Cita a Jorge Luis Borges: “Busco asombro donde otros ven solo costumbre”.

Con experiencia vasta llegó la pregunta clave: ¿Qué cambiaría del mundo actual? Sin dudar respondió: “Todo; cambiaría todo porque está patas arriba. Hay que sacudirlo”.

Finalizó con una cita de Pedro Henríquez Ureña: “Hay que volver a comenzar”. Ante un presente muchas veces contradictorio con su poesía este hombre solo puede redoblar esfuerzos para sostener sus convicciones.

En su día a día

Como padre: cree firmemente en la familia y en transmitir a sus hijos los mismos valores recibidos. Confiesa: “Si no fuera por esas responsabilidades habría dedicado mucho más tiempo a escribir”.

Como líder: desde su puesto como vicepresidente ejecutivo de Comunicaciones Corporativas, Reputación y Banca Responsable del Banco Popular suma 35 años guiados por el respeto: “Para mí todos somos iguales. Saludo igual a cualquier colaborador o dueño; sé que desde 1963 esta institución destaca por su compromiso social”.

Como ciudadano: resume su compromiso colectivo con una célebre frase de Terencio: “Nada humano me es ajeno”.

Algunas obras destacadas

* La invención del día (1989)

* Lengua de paraíso (1992)

* Deus ex machina (1994, 2026)

* Lenguaje del mar (2012)

* Yo, la isla dividida (2019 / 2021, Premio Casa de América de Poesía Americana 2012)

* Donde todo triste ruido hace su habitación: Poesía (1984-2019) (Colección Visor)

Premios y reconocimientos

* Premio Anual Salomé Ureña de Poesía (1987 y 2007)

* Premio Pedro Henríquez Ureña de Poesía (1992)

* Premio Casa de Teatro de Poesía (1994)

* Accésit al Premio Internacional de Poesía Eliseo Diego revista Plural (México, 1994)

* XII Premio Casa de América de Poesía Americana (España, 2012)

* Premio Academia Dominicana de la Lengua (2012)

* Premio Nacional de Literatura otorgado por Ministerio Cultura y Fundación Corripio (2013)

* Persona del Año por Cannes Lions Dominicana (2015)

* Premio Caonabo de Oro otorgado por ADPE y Total Dominicana (2017)

* Reconocimiento Facultad Ciencias Sociales, Humanidades y Artes Escuela Lenguas PUCCMM por trayectoria literaria (2022)

* Recientemente galardonado con Doctorado Honoris Causa por Unapec durante Feria Internacional del Libro 2026 dedicada a él

TRA VOD en Vivo

Sobre el Autor

TRA Noticias

TRA Noticias

info@teleradioamerica.com
Calle Leonor Feltz #33 Esquina Dolores Rodríguez Objio
809-539-8080

Agregar Comentario

Clic para comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

✕
TRA Digital

GRATIS
VER