Fuente: Listin diario
Esto se conoce como Fear of Missing Out (FOMO), un fenómeno que no constituye un diagnóstico clínico, sino que está vinculado a la tendencia de comparación social impulsada principalmente por las redes sociales.
El término Fear of Missing Out (FOMO) describe la ansiedad o el temor de perderse experiencias que otros están viviendo. No se considera un diagnóstico médico, sino que está relacionado con la comparación social, especialmente motivada por el uso de redes sociales. Actualmente, esta sensación es frecuente sobre todo durante la adolescencia.
¿Por qué los adolescentes son más propensos a experimentar esto? En esta etapa se está formando la identidad, que comprende las cualidades y características que nos definen. Cuando la identidad aún está en desarrollo, es común buscar la aprobación de los demás, lo que puede influir negativamente en la autovaloración.
Además, el sentido de pertenencia a grupos es fundamental en esta etapa, lo que en ocasiones lleva a compararse con otros. Los adolescentes también están en proceso de aprender habilidades básicas para autorregular sus emociones.
La exposición constante a las redes sociales puede afectar el desarrollo de estas habilidades y procesos. En ellas se muestran realidades y tendencias que no siempre reflejan la verdad o resultan beneficiosas para los jóvenes.
Esto genera una comparación continua con lo que otros publican sobre experiencias, compras o gustos, y debido a la necesidad de pertenecer, se activa la ansiedad por no tener acceso a estas vivencias. Es importante aclarar que en las redes suele mostrarse solo lo positivo.
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Los adolescentes pueden manifestar ansiedad e inquietud cuando no tienen acceso a su celular, evidenciando una necesidad constante de revisarlo y responder rápidamente los mensajes.
Cuando sienten esta ansiedad, es posible que les cueste disfrutar plenamente del momento si el plan no incluye a sus amigos. También es habitual que expresen su miedo y se quejen por perderse alguna reunión con sus pares.
En el plano emocional, el FOMO puede afectar la autoestima, generando sentimientos de insuficiencia e insatisfacción con su vida. Asimismo, puede incrementar el estrés, provocar problemas para dormir o dificultades para concentrarse.
Para los padres, se recomienda fomentar una comunicación abierta donde los adolescentes puedan expresar sus emociones sin ser juzgados ni minimizados.
También es fundamental promover un uso saludable de la tecnología mediante el ejemplo y crear espacios para socializar sin la presencia de pantallas.








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