Fuente: Listin diario
“Al analizar los tres ciclos anteriores de PISA, no se observa ninguna mejora. Y cuando preguntas qué hicimos diferente, la respuesta es nada”, afirmó Ángel Francisco Cuello, secretario de Investigación Estadística de la ADP.
Los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA), que ubican a República Dominicana como el tercer país con la puntuación más baja en América Latina, solo superando a Paraguay y Guatemala, siguen generando controversia.
Ante esta realidad, la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) propone reformar la educación nacional mediante una actualización del contenido impartido en las aulas, alineándolo con el perfil evaluado por esta prueba internacional, que mide competencias en matemáticas, ciencias y lectura.
Esta propuesta fue planteada por la ADP durante el primer simposio realizado este jueves en su sede en Santo Domingo, donde junto al Instituto Dominicano de Evaluación e Investigación de la Calidad Educativa (Ideice) discutieron distintas estrategias para enfrentar los retos derivados de los resultados obtenidos en PISA.
El propósito es “incidir en la mejora del proceso y los resultados para PISA 2028, cuya publicación está prevista para 2029”, indicó Cuello.
Asimismo, destacó que los resultados obtenidos en las pruebas PISA de los años 2015, 2018 y 2022 no han sido satisfactorios para el país.
“Si hacemos un balance de los tres procesos anteriores de PISA, no hemos logrado avances. Y si preguntamos qué se hizo diferente, la respuesta es ninguna. Hoy debemos repensar la educación dominicana para implementar nuevos procesos formativos que permitan mejorar los resultados en PISA, que es lo que deseamos alcanzar en el futuro”, subrayó Cuello.
Retos hacia 2028
Al abordar los desafíos para el próximo ciclo de PISA, Ángel Francisco Cuello señaló que entre los actores clave para mejorar están el Estado y las familias.
“En una sociedad dominicana cada vez más fragmentada, donde el 68% de los matrimonios son monoparentales y muchas veces hay poca supervisión familiar sobre el proceso educativo”, comentó.
Otro desafío radica en que actualmente las escuelas funcionan más como centros de cuidado que como espacios formativos. “Hoy día en las escuelas dominicanas hay más cuidadores; los estudiantes permanecen hasta las 4 de la tarde, comen allí pero no siempre adquieren conocimientos”.
Consultado sobre los aspectos críticos que inciden en estos resultados de PISA, manifestó que la educación debe mantenerse actualizada frente a las demandas del nuevo sistema educativo dominicano. “La rigidez psicológica dentro de una escuela ya no funciona. Hoy hay que negociar con el estudiante, pero muchas veces la autoridad del maestro se ve afectada por normativas y procedimientos impuestos por el Ministerio de Educación, que buscan tal vez regular la convivencia pero terminan debilitando al docente”.
“Solo así podremos evaluar cuánto conocimiento están adquiriendo realmente los estudiantes. No podemos obtener buenos resultados en PISA si esta prueba está completamente desligada de lo que se enseña en las escuelas dominicanas y no tiene relación con lo europeo”, enfatizó la ADP.
Participantes del simposio
En este encuentro participaron al menos trece doctores en ciencias educativas y otras áreas relacionadas. También estuvieron presentes 17 profesionales con maestrías, académicos, sociólogos provenientes de diversas universidades y maestros que imparten clases directamente a los alumnos.
Según la agenda del evento, durante la mañana se realizó un análisis detallado de los resultados obtenidos en PISA. Por la tarde, docentes e investigadores trabajaron en la elaboración y conclusión de propuestas concretas.
Finalmente, Ángel Francisco Cuello informó que una vez concluidas estas iniciativas serán presentadas al Ministerio de Educación como parte de un plan integral de mejora.








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