Fuente: Diario De Noticias/diario_de_noticias@noticiasdenavarra.com
Con la llegada del otoño, Pamplona enriquece el ambiente de sus calles con la instalación de nueve puestos dedicados a la venta de castañas. Estos se distribuyen en varios barrios, aunque predominan en el Casco Antiguo y el Segundo Ensanche. Desde octubre, los ciudadanos pueden adquirir media docena o una o varias docenas de castañas en estos puntos, ideales para combatir el frío característico de la ciudad en esta época del año.
En septiembre, el Ayuntamiento de Pamplona otorgó las licencias y permisos necesarios para la ocupación de la vía pública, permitiendo la instalación de estos puestos durante las temporadas de otoño e invierno. Están ubicados en la plaza de San Nicolás, la calle Comedias, el chaflán entre Estafeta y Duque de Ahumada, la plaza Consistorial, la esquina de Yanguas con Conde Oliveto, la plaza de Merindades y la intersección entre Bergamín y avenida de Roncesvalles. Fuera del área central, también hay puestos en la confluencia del Monasterio de Urdax con avenida de Bayona y en el mercadillo de Landaben, este último solo los domingos. Sin embargo, quedaron vacantes los espacios previstos en el paseo Anelier y cerca de los cines Yamaguchi.
Las licencias otorgadas corresponden a la temporada 2026-2027, asignándose un único puesto por solicitante. Además, estas autorizaciones incluyen la posibilidad de prorrogarse hasta tres veces más, abarcando las temporadas 2027-2028, 2028-2029 y 2029-2030. Para adjudicar los puestos se considera la adecuación del diseño a los tradicionales puestos de castañas y que su tamaño no obstaculice el paso peatonal. Habitualmente, se da preferencia a quienes han sido adjudicatarios en años anteriores, ya que la antigüedad es un criterio clave cuando existen varias solicitudes para un mismo lugar.
Quienes deseen optar a uno de estos puestos deben cumplir ciertos requisitos establecidos por el Ayuntamiento. Los adjudicatarios no pueden tener deudas pendientes con el consistorio en periodo ejecutivo; deben presentar el alta en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) y estar inscritos en Seguridad Social bajo el régimen correspondiente; además, deben acreditar formación en manipulación de alimentos y contar con un seguro de responsabilidad civil con una cobertura mínima de 300.000 euros.








Agregar Comentario