Fuente: Listin diario
En una ciudad donde el tráfico congestionado, las infracciones de tránsito y la falta de disciplina vial son parte del día a día, la Alcaldía de Santiago incorporó a 70 estudiantes en una jornada de educación y orientación ciudadana con el fin de contribuir a modificar el comportamiento de conductores y peatones.
La iniciativa, llamada "Paradigmas del Tránsito", es implementada por el Ayuntamiento en colaboración con la Fundación Rompiendo Paradigmas, la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT) y el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT).
El programa se inició en intersecciones de las avenidas Salvador Estrella Sadhalá y República de Argentina, como parte de una primera etapa que contempla intervenir cuatro puntos estratégicos de la ciudad.
Los 70 estudiantes participantes, pertenecientes al Instituto Tecnológico México, tienen la misión de orientar a conductores y peatones sobre el respeto a las normas viales y la prevención de accidentes.
El alcalde Ulises Rodríguez afirmó que el proyecto ha pasado de la planificación a la acción y destacó que la incorporación de los jóvenes representa un paso concreto hacia la transformación de la cultura vial.
"Estamos pasando de las palabras a los hechos", declaró el funcionario, al defender el inicio de las jornadas en las calles e invitar a la ciudadanía a sumarse al esfuerzo.
No obstante, el impacto de esta iniciativa deberá evaluarse más allá de la simple presencia de estudiantes en las intersecciones. Santiago enfrenta problemas de movilidad que no se solucionan únicamente con educación ciudadana, sino que también exigen una fiscalización efectiva, planificación urbana adecuada, señalización correcta y el cumplimiento estricto de las normas por parte de todos los actores del tránsito.
La participación juvenil puede ayudar a crear conciencia, pero no reemplaza las responsabilidades que tienen las autoridades encargadas de regular, supervisar y sancionar las infracciones. Tampoco elimina por sí sola los factores que originan los congestionamientos en las principales vías de la ciudad.
En ese sentido, Rodríguez informó que el Ayuntamiento está trabajando en la implementación de un centro de monitoreo que integrará las cámaras instaladas en diversas intersecciones, con el objetivo de supervisar en tiempo real la circulación vehicular y mejorar la capacidad para responder ante problemas de movilidad.
El alcalde también anunció que se establecerán indicadores comparativos para medir los resultados de las intervenciones, especialmente en cuanto a los tiempos de desplazamiento en los puntos donde se desarrolla el programa.
La evaluación de estos indicadores será clave para determinar si las jornadas generan mejoras reales o si su efecto se limita a una campaña temporal de concientización. Hasta ahora, no se han presentado cifras base que permitan comparar la situación del tránsito antes y después del inicio del programa.
Puntos estratégicos
Por su parte, el presidente de la Fundación Rompiendo Paradigmas y diputado Robinson Díaz explicó que la primera fase abarca cuatro puntos estratégicos y que el proyecto constará de dos componentes: educación vial en las calles y formación en centros educativos.
Díaz anunció que la próxima semana comenzarán las charlas en 26 centros escolares, mientras se trabaja con el Ministerio de Educación en una plataforma para fortalecer la enseñanza sobre seguridad vial, conforme a lo establecido por la Ley 63-17.
La propuesta busca extender la prevención más allá de las avenidas e integrar a los estudiantes en el proceso formativo ciudadano, partiendo del principio de que los cambios en conducta deben iniciarse desde las aulas y mantenerse en los espacios públicos.
En representación de los participantes, Erick Miguel Páez, coautor y ejecutor del programa, resaltó el compromiso estudiantil con la prevención de accidentes y consideró que orientar aunque sea a una sola persona puede significar una oportunidad para evitar una tragedia.
"Si logramos impactar a una sola persona, será una más que podrá llegar a su casa al final del día", expresó.
La iniciativa abre un espacio para la participación juvenil frente a un problema que afecta diariamente a miles de residentes, trabajadores y conductores en Santiago. Sin embargo, su éxito dependerá de la continuidad del programa, la coordinación entre las instituciones involucradas y la capacidad para convertir estas jornadas educativas en cambios comprobables.








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