Fuente: Listin diario
Las reacciones ante la ley de tasa cero para 67 productos de la canasta básica familiar, promulgada anoche por el Poder Ejecutivo, han sido variadas.
Debido al conflicto bélico entre Ucrania y Rusia, sumado a los efectos que la pandemia ha dejado en el país, el presidente Luis Abinader expresó el pasado 7 de marzo su intención de apoyar a los consumidores frente a un posible desabastecimiento de alimentos básicos ante la incertidumbre global y la alta volatilidad en los precios de fletes y commodities como el petróleo.
Abinader propuso diez medidas para hacer frente al incremento de precios en el ámbito internacional, entre ellas el proyecto de ley que establece tasa cero a la importación de 67 productos de la canasta básica. Esta normativa fue promulgada anoche por el Poder Ejecutivo, tras recibir la aprobación de ambas cámaras legislativas.
La eliminación temporal, por seis meses, de los aranceles aduaneros para este grupo de bienes básicos está contemplada en la legislación número 6-22. Algunos sectores abogaron porque esta medida se aplicara según volúmenes y que además se extendiera a insumos del sector agropecuario.
En su párrafo III, la ley señala que "la Comisión para las Importaciones Agropecuarias podrá establecer límites cuantitativos, mediante cuotas, para la importación de estos productos y determinará los mecanismos administrativos correspondientes para cada caso. Para los productos sujetos a Rectificación Técnica, la Comisión fijará una cuota de importación antes de aplicar la tasa cero".
Los productos incluidos en este programa son mantequilla y margarina, aceite refinado, leche en polvo, conservas, grasas comestibles, pastas, ajo, pollo, harina, habichuelas, pan, carne de cerdo y res. Además, se subsidiará con un 10% las importaciones de trigo, maíz, harina, soya y grasa vegetal. Tras la propuesta del jefe del Estado como posible solución al problema inflacionario global, se han generado diversas opiniones y críticas.
Opiniones sobre la tasa cero
A dos días del anuncio presidencial sobre la necesidad de aprobar esta ley, Robin Alcántara, presidente de la Red de Organizaciones Agropecuarias de San Juan, señaló que estas medidas deben tomarse con cautela y que lo más adecuado sería fomentar la producción nacional en República Dominicana, un país que cuenta con buenos agricultores así como tierras y agua disponibles.
Por su parte, Marcelo Reyes, presidente de la Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz), indicó que implementar lo dispuesto por el presidente Abinader no resulta sencillo debido a la escasez de barcos y fletes.
De igual forma, el economista agrícola Winston Marte consideró que la tasa cero tendría un impacto negativo en el sector agropecuario local al presionar a la baja los precios de estos productos, lo cual desincentiva la producción nacional y provoca pérdidas de empleos en toda la cadena productiva relacionada con los bienes incluidos en el proyecto.
Agregó que dichos productos ya estaban exentos del pago de aranceles cuando son originarios de países miembros del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (DR-Cafta).
José López, presidente de la Asociación de Productores de Pollo del Norte (Asopollon), manifestó su preocupación por esta iniciativa porque los obligaría a competir con países que no forman parte del RD-Cafta.
El economista Haivanjoe NG Cortiñas opinó que la inflación comenzó en julio del 2020 y no como consecuencia directa del conflicto entre Rusia y Ucrania. Desde esa fecha hasta ahora el aumento en el costo de vida no ha cesado; por ello considera que las medidas gubernamentales llegan tarde y perjudican a la población dominicana.
Asimismo, afirmó que esta ley no contribuirá a controlar la inflación porque solo aborda algunas consecuencias que afectan a personas de bajos ingresos y clase media sin atacar las causas internas que generan los altos precios.
Antonio Ciriano Cruz, también economista, señaló que aunque las medidas son necesarias y positivas, modifican completamente el marco macroeconómico y presupuestario; por lo tanto, el Gobierno deberá buscar recursos adicionales para financiarlas, lo cual incrementará el déficit fiscal y el endeudamiento público.
Miguel Collado Di Franco, vicepresidente ejecutivo del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (Crees), afirmó que este es un momento para buscar reducir costos que impactan en los precios finales. Según él, las autoridades comprendieron esto al adoptar acciones como eliminar aranceles para ciertos bienes alimenticios consumidos por personas de todos los niveles socioeconómicos; por ello consideró positiva esta medida debido a su efecto en los precios finales.
La Federación Dominicana de Comerciantes valoró favorablemente las disposiciones anunciadas por el presidente y se comprometió a trasladar al consumidor final la reducción derivada del arancel cero sobre estos productos. Iván García, presidente del organismo expresó: "En un contexto global inflacionario debemos solidarizarnos con nuestros clientes y trasladarles las rebajas impositivas."
Para Isidoro Santana, exministro de Economía, sería casi lo mismo eliminar o no aranceles salvo por aclarar cómo se financiará el subsidio. En declaraciones a un medio local indicó su preferencia porque esta medida sea temporal —no mayor a seis meses—.
El diputado Rubén Maldonado (Fuerza del Pueblo), Julio Campos (PLD) y la Asociación de Industrias (AIRD) coincidieron en señalar que eliminar aranceles aduaneros no garantiza necesariamente precios bajos.
Leonel Fernández, presidente del opositor partido Fuerza del Pueblo, rechazó la ley calificándola como "una ridiculez" porque considera absurdo incentivar la importación de productos que se cultivan o producen en República Dominicana. Observó además que "hay un problema psiquiátrico cuando hablan de importar" tales bienes.
Asimismo cuestionó que el gobierno actual crea poder combatir la inflación con esta ley y afirmó que ha habido improvisación al respecto.
Fernández recordó que el país produce el 85% de los rubros consumidos localmente y rechazó hablar siquiera sobre importar pollo, huevos, leche o panes.
El exmandatario planteó que lo correcto es apoyar a agricultores y ganaderos locales para aumentar la producción nacional.
El contexto
El gobierno dominicano ha optado por privilegiar las importaciones alimentarias justo cuando las grandes potencias productoras de granos, carnes y fertilizantes están imponiendo prohibiciones a sus exportaciones para garantizar alimento para sus propios habitantes.
Agropecuaria
El sector agropecuario dominicano se deteriora debido a que sus productores no pueden competir con bienes subsidiados importados.








Agregar Comentario