Salud

Cáncer de colon: la prueba sencilla con la que se podría evitar la colonoscopia

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El cáncer colorrectal, históricamente vinculado a personas mayores, ha empezado a afectar a un número creciente de individuos menores de 50 años en diversas regiones del mundo.

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

El cáncer colorrectal, históricamente vinculado a personas mayores, ha empezado a afectar a un número creciente de individuos menores de 50 años en diversas regiones del mundo. En Latinoamérica, el cáncer de colon ocupa el tercer puesto entre los tipos de cáncer más diagnosticados tanto en hombres como en mujeres.

En Latinoamérica, menos del 30% de los casos se detectan en fases tempranas, a pesar de que podrían ser curables en más del 90% de los casos si se diagnostican a tiempo. Es el tercer tipo de tumor más común en hombres y mujeres por igual.

En América Latina, el cáncer de colon es el tercer tipo de cáncer más diagnosticado en hombres y mujeres, y en Argentina representa la segunda causa de muerte por cáncer, según el centro especializado Gedyt Freepik.

En el marco del Mes de Concienciación sobre la Prevención del Cáncer de Colon y el Día Mundial contra el Cáncer de Colon, Gedyt, un destacado centro especializado en gastroenterología ubicado en Argentina, anunció que ya está realizando en el país la Prueba Cuantitativa Inmunoquímica Fecal (Q-FIT), un test no invasivo que promete facilitar la detección temprana del cáncer colorrectal. Esta patología es una de las principales causas de mortalidad por cáncer en el país y en Latinoamérica.

El test Q-FIT — que se utiliza en Europa, Estados Unidos y otros países — funciona en la identificación de sangre oculta en las heces. Además de detectar su presencia, mide con precisión la cantidad encontrada, lo que permite evaluar el riesgo para cada paciente. Este método accesible y no invasivo busca eliminar barreras de acceso a las pruebas de cribado, para llegar especialmente a pacientes que aún no se han sometido a diagnósticos preventivos y actúa como una primera línea de evaluación.

«El Q-FIT es una alternativa innovadora para quienes buscan realizarse un screening sin las barreras de los métodos tradicionales, manteniendo siempre un servicio de alta calidad», destacó el doctor Luis Caro, Director General de Gedyt. Subrayó que el uso de este método en el país responde a la necesidad de ofrecer soluciones de salud preventivas con opciones sencillas y confiables ante el cáncer de colon, ya que «la realización de estudios preventivos ha permitido que, aunque la incidencia se mantenga, la mortalidad haya disminuido considerablemente».

En el marco del Mes de Concienciación sobre la Prevención del Cáncer de Colon, el centro Gedyt lanzó en Argentina la Prueba Cuantitativa Inmunoquímica Fecal, conocida como Q-FIT, un test que permite detectar sangre oculta en materia fecal de forma no invasiva. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según explica Gedyt en su página web, el test Q-FIT es una prueba cuantitativa que permite detectar la presencia de sangre oculta en materia fecal y medir su concentración. Se realiza mediante la recolección de pequeñas muestras de materia fecal, lo que permite efectuar el procedimiento en la privacidad del hogar. Al indicar la cantidad de sangre presente, el estudio ofrece una orientación sobre el tipo de patología que podría hallarse posteriormente en una colonoscopia, y funciona como una herramienta útil para que el endoscopista determine la urgencia del estudio diagnóstico. En caso de resultado negativo, la prueba debe repetirse una vez al año. Si el resultado es positivo, se indica una colonoscopia para identificar el origen del sangrado, que puede deberse a pólipos o cáncer, pero también a otras condiciones como úlceras, hemorroides u otras afecciones.

El cáncer colorrectal representa un desafío sanitario muy importante, ya que es la segunda causa de muerte por cáncer en Argentina. Su diagnóstico temprano mejora considerablemente las posibilidades de un tratamiento exitoso y, en consecuencia, la calidad de vida de los pacientes.

El doctor Caro afirmó que la importancia de los estudios radica en que, «cuando el cáncer de colon se detecta en estadios tempranos, la tasa de curación se acerca al 90%». En este contexto, Gedyt busca con el Q-FIT masificar el acceso a herramientas preventivas y, al mismo tiempo, incrementar los índices de detección temprana, una estrategia fundamental para una atención más efectiva.

Más allá de sus beneficios para los pacientes, el test representa una solución estratégica también para los centros de salud. Este desarrollo contribuye a optimizar el funcionamiento de las instituciones sanitarias al integrar un estudio accesible y sencillo dentro de su oferta de servicios. La facilidad de uso del test y su carácter no invasivo es una opción válida para pacientes que buscan evitar métodos más incómodos o costosos, como por ejemplo la colonoscopia, a la que los especialistas podrán derivar al paciente de manera oportuna en caso de anomalías, ya que se trata de procedimientos más específicos. De esta forma, se facilita la implementación de estrategias terapéuticas tempranas.

«El objetivo es acercar este tipo de herramientas para que más personas puedan acceder al diagnóstico temprano del cáncer de colon, una enfermedad que, cuando se detecta a tiempo, puede ser tratada con elevadas tasas de éxito», remarcó el doctor Caro.

El objetivo es que el Q-FIT forme parte de la promoción de la salud preventiva en el país, la democratización en el acceso a servicios que puedan salvar vidas a través de soluciones efectivas y de calidad.

Como dijo el propio doctor Caro en una nota anterior con Infobae, «el cáncer colorrectal refleja disparidades significativas en nuestra región, desde el acceso al diagnóstico hasta los tratamientos disponibles. Enfrentar este desafío requiere un esfuerzo colectivo e interdisciplinario».

Para el experto, uno de los desafíos centrales es «desmitificar las percepciones erróneas sobre el cáncer de colon». En su opinión, la combinación entre educación sanitaria, concientización y la adopción de hábitos saludables constituye un trípode esencial para disminuir tanto la incidencia como la mortalidad asociada a la enfermedad.

La doctora Julia Ismael, médica oncóloga clínica, exdirectora del Instituto Nacional del Cáncer y actual secretaria de la Fundación GEDyT, insistió en la necesidad de promover información basada en evidencia y de cumplir con estudios desde los 45 años o antes, si hay factores de riesgo.

«La colaboración entre profesionales de la salud, pacientes y la comunidad en general es clave», afirmó la doctora Ismael. «Derribar los mitos asociados y promover información basada en evidencia científica» permitirá lograr un cambio sostenible en la sociedad, consideró. La alimentación es un factor importante para prevenir el cáncer de colon (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una creencia falsa que suele circular es que esta enfermedad es poco frecuente y rara vez mortal. Nada más alejado de la realidad. El cáncer colorrectal es el segundo tumor más diagnosticado en Argentina y también la segunda causa de muerte por cáncer, detrás del de pulmón. Según datos oficiales, se detectan cerca de 16.000 nuevos casos por año y ocurren más de 7.000 muertes. En mujeres, solo lo supera el cáncer de mama; en varones, el de próstata. Como explicaron en esta misma nota los expertos, la mortalidad puede reducirse con diagnósticos en etapas tempranas.

Otra apreciación errónea es que el cáncer de colon afecta más a hombres que a mujeres. La distribución por género es prácticamente equitativa. En Argentina, la incidencia del cáncer colorrectal no presenta diferencias significativas entre hombres y mujeres, lo que lo convierte en una preocupación transversal en salud pública. En Latinoamérica, es el tercer tipo de cáncer más común.

Respecto a su detección, muchas personas creen que, solo si presentan síntomas, tienen la enfermedad. Por el contrario, el cáncer de colon suele desarrollarse sin síntomas en sus fases iniciales. Más del 70% de los diagnósticos en Latinoamérica se producen en etapas avanzadas, cuando las posibilidades de tratamiento se reducen. Entre las señales de alerta se incluyen cambios en el ritmo intestinal, sangre en las heces, dolor abdominal, pérdida de peso sin causa aparente, anemia o fatiga persistente. Por este motivo, según los doctores Caro e Ismael, se recomienda realizar estudios de detección a partir de los 45 años, o antes en personas con antecedentes familiares o factores de riesgo.

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