Salud

¿Cómo lidias con tus desafíos personales?

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Dios le advirtió que no podría cambiar de opinión después de elegirla, pero él insistió en llevar la más pequeña.

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

En nuestra existencia, todos nos topamos con situaciones que causan estrés, preocupaciones y temores, experimentamos pensamientos que pueden perturbar nuestra tranquilidad.

Mi padre, un magistrado y filósofo natural de gran sabiduría, me compartió una historia en mi infancia. Un grupo de personas se preparaba para bajar a la Tierra y visitó un lugar donde se les daban cruces de diferentes tamaños y formas, que debían llevar durante su vida.

Uno de ellos, al ver una cruz muy pequeña en una vitrina, le pidió a Dios que se la diera. Dios le advirtió que no podría cambiar de opinión después de elegirla, pero él insistió en llevar la más pequeña. Dios se la entregó, avisándole que la llevaría en el ojo derecho.

En nuestra vida, todos afrontamos situaciones que generan estrés, angustias y miedos, tenemos pensamientos que pueden perturbar nuestra paz. Por más de treinta años, he ayudado a personas a manejar estas emociones por medio de técnicas de meditación y relajación, abordando la raíz de pensamientos que pueden ocasionar estrés severo y derivar en problemas físicos y de salud mental.

Existe un refrán que dice «no hay mal que por bien no venga, ni bien que su mal no tenga». Una dosis equilibrada de estrés podría tener un impacto positivo en nuestras vidas, al igual que el miedo. Ambos pueden ser motores de cambio y superación personal, ayudándonos a afrontar retos y mejorar nuestras capacidades.

El estrés puede impulsar a trabajar con más ahínco y ser más productivo, sobre todo cuando hay una fecha límite.

Además, la adrenalina que se libera en momentos de estrés puede agudizar los sentidos y aumentar la productividad y desarrollar la capacidad de adaptación, e incrementa la resiliencia.

Cuando superas el estrés, normalmente aumenta la autoconfianza y estimula el crecimiento personal y profesional. El estrés también puede animarte a pensar fuera de lo común y encontrar soluciones creativas a las situaciones que se nos presentan.

El miedo es otra emoción que a menudo se critica, sin embargo, tiene un papel crucial en nuestra supervivencia. Bendito el miedo que nos alerta, nos guía y, si podemos usarlo como nuestro aliado, tiene aspectos beneficiosos:

El miedo activa nuestra respuesta de lucha o huida, protegiéndonos de posibles peligros.

Sentir miedo puede ponerte en alerta y aumentar tu consciencia del entorno.

El miedo te obliga a evaluar los posibles riesgos y a tomar decisiones más informadas.

Enfrentar y superar el miedo puede fortalecer tu carácter y aumentar tu autoconfianza.

El miedo te anima a ser más cauteloso y meticuloso en acciones futuras. Un maestro.

El miedo puede estimular la imaginación, lo cual es bueno para la creatividad.

Cada vez que enfrentas tus miedos, desarrollas valentía y determinación. Incrementa tu poder personal.

El miedo puede ser un detonante para el cambio, motivándote a salir de tu zona de confort.

En resumen, al abrazar el estrés y el miedo, no solo nos fortalecemos, sino que también nos preparamos para afrontar los desafíos de la vida de manera eficiente.

En lugar de huir, busca a alguien que te ayude a gestionar los pensamientos y emociones que te alejan de tu paz. Hay muchos métodos y personas con la experiencia necesaria para acompañarte.

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