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Cádiz (1973) Redactor y editor experto en tecnología. Escribe profesionalmente desde 2017 para medios de comunicación y blogs en español.
El Gobierno de España ha dado el visto bueno a un nuevo avance hacia la digitalización administrativa: el DNI digital. Por medio de una app oficial llamada miDNI, los ciudadanos podremos portar su documento de identidad en el celular, sin necesidad de llevar el documento físico encima. Si no lo sabías, es algo que ya se puede hacer desde hace años con el carnet de conducir. Una propuesta que suena a progreso, pero cuya puesta en marcha deja aún sensaciones agridulces.
El concepto no es nuevo. En países como Estonia, la identificación digital completa es una realidad desde hace años. En España, sin embargo, el lanzamiento de miDNI se ha hecho con cautela. Por ahora, esta versión inicial solo permite identificarse físicamente dentro del territorio nacional. No se puede usar en fronteras, ni para trámites por internet, ni para firmar digitalmente documentos. Todo eso llegará, supuestamente, a partir de 2026.
La funcionalidad actual se limita a generar códigos QR temporales, que permiten verificar la identidad del usuario ante funcionarios públicos o empresas privadas. Una solución práctica, sí, pero que se queda corta si la comparamos con lo que puede hacer un simple Wallet digital en otros países.
La llegada de la app ha sido discreta, casi silenciosa. De hecho, los ciudadanos todavía no están enterados. Apenas ha habido campaña informativa ni tutoriales oficiales, lo que ha provocado cierta confusión entre los usuarios. Tanto es así, que ya han aparecido apps fraudulentas que suplantan a miDNI, solicitando datos sensibles como escaneos de pasaportes o huellas dactilares. El Ministerio del Interior insiste: la app debe descargarse desde la web oficial, y no desde tiendas de apps convencionales.
Este vacío de información evidencia un problema de base: la falta de pedagogía en la digitalización pública. Sin una comunicación clara y accesible, muchos ciudadanos ni siquiera sabrán que esta opción existe, y menos aún cómo aprovecharla.
¿Es un paso en la dirección correcta? No hay duda de que sí. Poder identificarse desde el móvil es lógico, esperado y necesario. Pero a día de hoy, miDNI es más una declaración de intenciones que una herramienta útil. Su potencial está ahí, pero su alcance real es aún limitado. Si queremos que sea realmente útil, hará falta más desarrollo, pero sobre todo, mucha más información.
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