Tecnologia

Los asiáticos del Paleolítico mostraron la misma innovación que los europeos

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Realmente plantea la pregunta: ¿qué más hacía la gente durante este periodo que aún no hemos descubierto?…

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MADRID, 1 de abril (EUROPA PRESS) –

Arqueólogos han descubierto un completo sistema tecnológico Quina -un método de fabricación de herramientas- en el yacimiento de Longtan, en el suroeste de China, que data de hace entre 50.000 y 60.000 años.

La tecnología Quina se halló en Europa hace décadas, pero nunca antes se había encontrado en Asia Oriental. El equipo publicó sus descubrimientos en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

«Esto supone un gran cambio en nuestra perspectiva sobre esa parte del mundo en ese periodo», declaró Ben Marwick, coautor y profesor de arqueología de la Universidad de Washington. «Realmente plantea la pregunta: ¿qué más hacía la gente durante este periodo que aún no hemos descubierto? ¿Cómo cambiará esto nuestra perspectiva sobre las personas y la evolución humana en esta zona?».

El Paleolítico Medio, o Edad de Piedra Media, tuvo lugar entre hace 300.000 y 40.000 años y se considera un periodo crucial en la evolución humana. Este periodo está asociado con el origen y la evolución de los humanos modernos en África. En Eurasia, se vincula al desarrollo de varios grupos humanos arcaicos, como los neandertales y los denisovanos. Sin embargo, existe la creencia generalizada de que el desarrollo en China fue lento durante la mayor parte del Paleolítico.

El sistema Quina identificado en China data de hace 55.000 años, coincidiendo con los hallazgos europeos. Esto cuestiona la idea de que el Paleolítico Medio estuviera estancado en la región y profundiza la comprensión del Homo sapiens, los denisovanos y, posiblemente, otros homínidos.

La parte más distintiva del sistema Quina es el raspador, una herramienta de piedra típicamente gruesa y asimétrica, con un borde ancho y afilado que presenta claras señales de uso y reafilado. Los investigadores encontraron varios de estos, así como los subproductos de su fabricación. Pequeños arañazos y mellas en las herramientas indican que se utilizaban para raspar y rayar huesos, astas o madera.

Marwick planteó la pregunta ahora: ¿cómo llegó este conjunto de herramientas a Asia Oriental? Los investigadores trabajarán para determinar si existe una conexión directa (personas que se desplazaron gradualmente de oeste a este) o si la tecnología se inventó de forma independiente, sin contacto directo entre grupos.

Será útil que los investigadores encuentren un yacimiento arqueológico con un conjunto profundo de capas, afirmó Marwick, para poder ver qué herramientas se desarrollaron antes de la aparición de la tecnología Quina.

«Podemos intentar determinar si ya realizaban algo similar con anterioridad, de lo cual Quina pareciera derivar», explicó Marwick. «Entonces podríamos decir que el desarrollo parece ser más local: experimentaron con diferentes formas en generaciones anteriores y finalmente las perfeccionaron. Por otro lado, si Quina aparece sin ningún signo de experimentación, esto sugiere que se transmitió de otro grupo».

Probablemente existan varias razones por las que la tecnología Quina se acaba de descubrir en Asia Oriental. Un factor, según Marwick, es que los arqueólogos que trabajan en China están aprendiendo más sobre la arqueología en otras partes del mundo y cómo reconocer sus hallazgos. Dijo que el ritmo de investigación también está aumentando, lo que significa que los arqueólogos tienen más probabilidades de encontrar artefactos más raros.

«La idea de que nada ha cambiado durante tanto tiempo en Asia Oriental también tiene una fuerte influencia en la gente», dijo Marwick. «No han considerado la posibilidad de encontrar cosas que la cuestionen. Ahora, tal vez haya algunos académicos interesados en cuestionar esas ideas».

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