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El director de la Oficina Nacional de Apoyo a la Reforma Penitenciaria (Onapre), Roberto Santana, expuso este miércoles los inconvenientes principales que aquejan a los reclusos en el país.
Entre los problemas resaltados, se encuentran el hacinamiento, la alta proporción de presos preventivos y la infraestructura inadecuada de las cárceles.
Según Santana, más del 54% de la población carcelaria está en prisión preventiva, lo que evidencia fallas en el sistema judicial y empeora la sobrepoblación en los recintos.
«Tenemos una cantidad excesiva de personas privadas de libertad a la espera de juicio, lo que contribuye al hacinamiento y dificulta las condiciones de vida en los centros», explicó el funcionario.
Además, el director de Onapre alertó sobre la falta de personal capacitado para la vigilancia de los reclusos.
De acuerdo con sus declaraciones, en las prisiones tradicionales, la seguridad recae en miembros del Ejército y la Policía Nacional, quienes no tienen la formación apropiada para el manejo de la población penitenciaria.
Otro de los puntos críticos mencionados es la infraestructura de las cárceles, muchas de las cuales operan en antiguas fortalezas militares y recintos policiales.
Santana denunció que estos espacios no fueron diseñados para albergar internos y que, en algunos casos, los presos conviven con armamento pesado.
«Las prisiones están en lugares que aún conservan cañones, carabinas e incluso tanques de guerra, lo que evidencia la falta de planificación en el sistema penitenciario», enfatizó.
Ante esta situación, Santana reiteró la necesidad de una reforma estructural que asegure condiciones dignas para los reclusos y mejore la seguridad en los centros penitenciarios.
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