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En República Dominicana, Enhogar 2018, señala que el 63 % de los menores entre dos y 14 años reciben de forma habitual comentarios humillantes y castigos físicos por parte de sus padres y/o cuidadores.
El Informe Mundial Sobre la Violencia Contra los Niños y Niñas (ONU, 2006) describe que la violencia contra niños, niñas y adolescentes (NNA) es un problema mundial con graves y duraderas consecuencias sociales y de salud.
En República Dominicana, la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (Enhogar 2018) indica que el 63 % de los menores de edad entre dos y 14 años son objeto de comentarios humillantes y castigos corporales de forma regular por parte de sus padres y/o cuidadores.
La denuncia de la violencia contra NNA sigue enfrentando múltiples barreras en el país, sobre todo cuando estos casos son detectados desde centros educativos o de psicoterapia. En los últimos años, varios servicios del sistema de protección infantil dominicano han creado protocolos de atención para los casos de NNA víctimas de violencia, entre ellos, el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (INAIPI).
Por su parte, el Ministerio de Educación creó los Centros de Apoyo Psicoemocional (CAPEM), para mejorar la respuesta de psicoterapia y protección judicial de las víctimas.
A pesar de que están asumiendo un rol importante en este ámbito, los cinco centros CAPEM creados recientemente tienen una capacidad de respuesta a nivel nacional limitada. Paralelamente, muchos centros de psicoterapia suelen carecer de personal especializado en el tratamiento de NNA víctimas de violencia, no realizan denuncias ni conocen el procedimiento para hacerlo.
Uno de los mayores desafíos en la protección judicial sigue siendo la obtención de pruebas forenses en casos complejos. Además, se necesitan mejores mecanismos para los casos donde el agresor amenaza a la víctima, así como procedimientos que protejan a los testigos desde su función institucional ante la amenaza.
Precisamente, estos retos fueron el eje central de la XXII Jornada de Prevención de Abuso Infantil, organizada por las escuelas de Psicología y Educación de la Universidad Iberoamericana, Unibe, que este año se enfocó en abordar los desafíos que dificultan la protección judicial efectiva de NNA víctimas de violencia, especialmente desde centros educativos y centros de psicoterapia.
El programa de la actividad, llevada a cabo el 27 de marzo, incluyó ponencias de representantes del Ministerio de Educación, del Centro de Estudios e Intervención de la Conducta de Unibe (CESIC) y de la Dirección Nacional de NNA y Familia del Ministerio Público.
Además, hubo un panel con los principales actores del sistema de protección infantil y un taller sobre detección de señales de abuso infantil. Lo mejor es que se compartieron ideas y se plantearon estrategias para fortalecer la respuesta institucional y garantizar una mayor protección a las víctimas.
Con la realización de esta jornada, esta institución de estudios superiores espera contribuir a la reflexión sobre cómo mejorar los mecanismos de notificación y protección judicial de los NNA víctimas de violencia desde el propio sistema de protección.
En particular, se propone introducir el procedimiento de entrevista única en el proceso judicial, incluir en los protocolos de atención formas de articulación diferenciada en función del nivel de complejidad y desarrollar un protocolo específico para los centros educativos. Adicionalmente, se busca ampliar la formación de profesionales en la identificación y evaluación de casos de sospecha de violencia contra los NNA.
Iniciativas como esta contribuyen a generar un impacto real en la protección infantil, ayudando a que las denuncias se realicen de la forma correcta y las víctimas reciban apoyo y justicia.
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