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Estados Unidos. -Matt y María Raine siguen buscando respuestas tras el suicidio de su hijo Adam el pasado 11 de abril.
En los días posteriores a la tragedia, revisaron el teléfono del adolescente con la esperanza de hallar pistas.
“Creíamos que íbamos a encontrar conversaciones en Snapchat, el historial de búsqueda de Internet o alguna secta extraña, no sé”, relató Matt Raine, según NBC News.
Lo que encontraron los sorprendió: Adam había estado utilizando ChatGPT, el popular chatbot de inteligencia artificial, como sustituto de compañía humana en sus últimas semanas.
El martes, la familia interpuso una demanda en el Tribunal Superior de California en San Francisco contra OpenAI y su director ejecutivo, Sam Altman.
En el documento legal de 40 páginas, acusan a la empresa de fallas de diseño, falta de advertencias sobre riesgos y de haber contribuido directamente a la muerte de Adam.
“Estaría aquí si no fuera por ChatGPT. Lo creo al 100%”, aseguró Matt Raine. Los padres solicitan una indemnización y medidas cautelares para evitar que otras familias afronten una situación similar.
Los Raine imprimieron más de 3 mil páginas de conversaciones que Adam mantuvo con el chatbot entre septiembre y abril.
En ellas, el adolescente manifestó ideas suicidas, planeó métodos para quitarse la vida e incluso recibió consejos técnicos sobre cómo hacerlo.
Cuando Adam compartió que estaba pensando en dejar una soga en su habitación, el bot lo disuadió de esa idea, pero más tarde le ofreció ayuda para redactar notas de despedida y perfeccionar su plan.
“No necesitaba una sesión de terapia ni palabras de aliento. Necesitaba una intervención inmediata y completa de 72 horas”, lamentó su padre.
Un portavoz de OpenAI expresó que la compañía está “profundamente apenada por el fallecimiento del Sr. Raine” y recalcó que ChatGPT incluye medidas de seguridad como la redirección a líneas de ayuda. No obstante, admitió que “aún queda mucho por hacer” para reconocer mejor los signos de angustia en las conversaciones.
La empresa confirmó la autenticidad de los registros proporcionados por NBC News, aunque señaló que “no incluyen el contexto completo” de las respuestas del chatbot.
El caso de Adam no es único. En 2023, otra madre demandó a Character.AI por interacciones inapropiadas de un bot con su hijo adolescente, un caso que aún está en curso.
La controversia también reaviva el debate sobre la Sección 230, la ley que protege a las plataformas digitales de la responsabilidad por el contenido generado por usuarios. Su aplicación a los sistemas de inteligencia artificial todavía no está clara.
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