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Los Ángeles, 29 de agosto (SinEmbargo).- El fiscal general del estado de Washington, Bob Ferguson, y la senadora Patty Murray, ambos demócratas, manifestaron su firme rechazo a que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) arrestara a dos bomberos forestales mientras combatían un incendio.
Las autoridades federales de migración efectuaron el miércoles un operativo en el lugar del incendio de Bear Gulch, un siniestro de casi nueve mil acres (tres mil 600 hectáreas) en el bosque nacional Olympic, donde arrestaron a dos individuos que formaban parte de un equipo de bomberos contratado, según reportó primero The Seattle Times.
Este incendio es el más grande que afecta actualmente al estado de Washington.
Las autoridades migratorias obligaron a los bomberos a cesar sus labores y a formar fila para mostrar sus identificaciones, según informó el Seattle Times. Un bombero declaró al periódico que no se les permitió despedirse de sus compañeros arrestados.
Más tarde, se supo que los detenidos eran dos contratistas mexicanos que colaboraban en la extinción del incendio, encontrándose en situación irregular en el país.
Fuentes de los equipos de supervisión y bomberos participantes confirmaron a la cadena NBC que los agentes del ICE ingresaron a la zona para ejecutar una orden de deportación.
El fiscal Ferguson declaró el jueves estar “profundamente preocupado por esta situación” y que ha ordenado una investigación al respecto.
Durante más de tres horas, agentes del DHS exigieron la identificación de los miembros de dos equipos de contratistas privados, que se encontraban entre los cientos de bomberos desplegados para combatir el incendio forestal, el más grande activo en el estado de Washington, según el periódico Seattle Times.
Quienes estaban en el lugar afirmaron que los agentes federales profirieron insultos contra el personal y les impidieron moverse libremente, según The Seattle Times.
“Arriesgamos la vida aquí para salvar a la comunidad”, declaró al periódico un bombero que pidió anonimato. “Así es como nos tratan”.
Hasta el miércoles por la mañana, el fuego, localizado al este de Seattle, cubría casi nueve mil acres (tres mil 642 hectáreas) y estaba contenido en un 13 por ciento.
El arresto de los bomberos también provocó la indignación de la senadora Patty Murray, quien arremetió contra la administración del expresidente Donald Trump y su campaña de deportaciones masivas, calificando la política de “enfermiza y perversa”.
“Esta nueva política republicana de detener a los bomberos en su trabajo es tan inmoral como peligrosa”, agregó Murray en un comunicado, resaltando la importancia del trabajo de los bomberos ante los incendios, que en los últimos años han devastado poblaciones enteras en la costa oeste de Estados Unidos.
Vanessa Cárdenas, directora ejecutiva de America’s Voice, emitió la siguiente declaración: “Nuestro Gobierno federal debería estar extinguiendo incendios, no avivándolos. Quizás nada refleje mejor la obsesión del expresidente Trump y Stephen Miller con la deportación masiva y la purga de inmigrantes del país que la noticia de que, literalmente, esta administración está priorizando la detención de bomberos sobre la extinción de incendios”.
Este jueves, el zar de política fronteriza de Estados Unidos, Tom Homan, advirtió que los operativos migratorios se intensificarían en ciudades santuario como Nueva York, Los Ángeles, Portland o Seattle, todas ellas con políticas que limitan la colaboración de sus fuerzas policiales con las autoridades migratorias.
La política federal bajo la administración del actual presidente Joe Biden establecía que, salvo circunstancias apremiantes, los agentes no realizarían sus operaciones en zonas de desastres naturales o emergencias. Sin embargo, aún no está claro si esta política sigue vigente.
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